lunes, 6 de octubre de 2014

FELIZ DIA DE LA BEATA MARIA ANA MOGAS

Un año más celebramos el legado que nos dejó la Beata María Ana Mogas:

 "Caridad, Caridad verdadera, Amor y Sacrificio"

En un tiempo en el que nos toca hacer sacrificios a niveles diferentes, acojámonos a su amor y recordemos que ella fue como nosotros, viviendo en un tiempo convulso y que Él nunca la abandonó ni se sintió abandonada.

Así debemos sentirnos nosotros, acompañados por el Señor, y seguir sus pasos.

Os deseamos a todos que celebréis este día en compañía de las fraternidades, grupos de formación y comunidades de hermanas más próximas.

Un abrazo fraterno.
Equipo Animador General.

Máis um ano celebramos o legado que nos deixou a Beata Maria Ana Mogas:

"Caridade, Caridade Verdadeira, Amor e Sacrifício"

Num tempo em que temos de fazer sacrifícios a diferentes níveis, acolhamo-nos ao seu amor e lembremos que ela foi como nós, vivendo num tempo difícil e que Ele nunca a abandonou nem ela se sentiu abandonada.

Asím é como temos de nos sentir nós, acompanhados pelo Senhor e seguir os seus passos.

Desejamos que todos celebrem este día em companhia das fraternidades, grupos de formação e comunidades de irmãs mais próximos.

Um abraço fraterno.
Equipa Animadora Geral

jueves, 2 de octubre de 2014

Curso Bíblico: Domingo 05.10.2014



La parábola que nos presenta la lectura de hoy es muy importante porque la recogen los tres evangelistas. Lástima que el texto de hoy no incluya también  la reacción de los sumos sacerdotes y los ancianos al oír a Jesús: “comprendieron que se referían a ellos y quisieron prenderlo” (Mateo 21, 45). 

Nos invita a tomar conciencia de los muchos dones recibidos y a  responder con coherencia. Nos ayuda a vernos como esa viña de la parábola, a la que el Señor cuida con ternura. A cada uno de nosotros y de nosotras Dios nos planta en tierra dándonos posibilidades de crecer, nos rodea de cuidados y nos protege; abre en lo más profundo de nuestro corazón el lagar, el lugar en que los frutos se convierten en el mejor vino, separando la hojarasca y todo lo que no sirve… Y nos deja libres para usar sus dones, para construir su proyecto. ¿Qué podemos responderle cada vez que “viene a visitarnos”?  ¿Hemos descubierto en Jesús, la piedra, el soporte firme sobre el que edificar nuestra vida y la vida de la comunidad?

Mateo 21, 33-43

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los fariseos: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje.

El texto hace alusión a la alegoría de la viña estéril que encontramos en Isaías 5, 1-7 que, sin duda, era muy conocida en tiempos de Jesús. Recordamos algunos versículos: “Mi amigo tenía una viña, la cavó, quitó las piedras, plantó cepas selectas y en medio de ella construyó una torre y excavó un lagar; esperaba que produciría uvas pero produjo agrazones… Os diré qué voy a hacer con mi viña: le quitaré el seto y se hará pasto, derribaré la tapia y será pisoteada. Haré de ella un desierto… Sí, la viña del Señor es el pueblo de Israel…”
Israel estaba lleno de viñedos, el vino era de uso común y suponía una riqueza en un pueblo en el que los manantiales muchas veces estaban secos o cegados. Cualquier alusión a la viña era muy sugerente para los oyentes. La mayor parte había tenido experiencia de lo que suponía cultivar con cuidado una viña o una parra y que luego diera agrazones, que son pequeñas uvas silvestres que nunca maduran. No se pueden comer ni sirven para hacer vino. Además, el pueblo estaba acostumbrado a identificarse como “la viña del Señor”. Pero la parábola se refiere también a los viñadores y centra en ellos su enseñanza.

Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían.

Era habitual que los ricos propietarios que tenían grandes extensiones de terreno se las arrendaran a otras personas que las trabajaban y le pagaban impuestos o una parte de los frutos que recolectaban. 

Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo.

Como hemos visto en otros textos, Jesús cargaba de dramatismo muchos relatos. Que unos criados fueran a cobrar lo que le correspondía a su señor era habitual. Que mataran a los criados debía desconcertar a los oyentes. Y más todavía si la acción se repetía dos veces.

Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo." Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Éste es el heredero, venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»
Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»

Evidentemente no podían dar otra respuesta. Los hijos eran el máximo valor de una familia y en tiempos de Jesús la ley del Talión estaba vigente en muchos lugares: Ojo por ojo y diente por diente. La parábola podía haber acabado así, pero cuando se refiere a arrendar la viña a otros viñadores las primeras comunidades podían entender mejor la dimensión universal del evangelio.

Y Jesús les dice: « ¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente?" »

Se carga de dramatismo el texto para preparar la moraleja. Jesús les remite a la Escritura, concretamente cita el salmo 118, 22-23. Era un salmo conocido por todo el pueblo porque se cantaba en la fiesta de los Tabernáculos, que era una de tres grandes fiestas del judaísmo. En Levítico 23, 33-44 y en Deuteronomio 16, 13-17 encontramos las normas relativas a la celebración de esta fiesta. Duraba siete días la gente vivía bajo una especie de tiendas de campaña construidas con ramas, en la ciudad y en los campos. Así recordaban que sus antepasados habían vivido en tiendas similares antes de entrar en la Tierra Prometida y habían experimentado la ayuda continua de Dios. El pueblo debía acudir al Templo cada día, salvo enfermedad o imposibilidad, donde se ofrecían animales en holocausto y se daba gracias por la cosecha, porque la fiesta se celebraba entre los meses de septiembre y octubre.

Preguntar a los sumos sacerdotes y a los fariseos si no habían leído ese texto en la Escritura, sabiendo que cada año cantaban este texto y tenían fama de conocer muy bien la Escritura podría parecer algo muy impertinente. Sobre todo cuando la pregunta la hacía Jesús, que era un varón judío que no tenía ni esposa, ni hijos, ni tierras, ni un domicilio fijo (signos de la bendición de Yahvé).

La piedra angular era muy importante en la construcción de las casas, por pequeñas que fuesen, porque era la primera base que se ponía en los cimientos y en referencia a ella se colocaba toda la estructura. Otras veces se colocaba una piedra enorme en una esquina de la casa de manera que reforzara dos muros. Remover o colocar mal esta piedra suponía que la casa podía venirse abajo.
Hay otras cinco alusiones a la piedra angular en el N.T.: Marcos 12,10; Lucas 20, 17; Hechos 4, 11; Efesios 2, 20 y 1ª Pedro 2, 7.

Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

Es una frase muy dura, teniendo en cuenta a las personas a las que se dirige. Nos abre el horizonte leerla en relación con el texto de Juan 15, 1-2: “Yo soy la vid verdadera y mi padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto”. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada” (Juan 15, 4-5)

PARA REFLEXIONAR:

      1.      Personalmente
ü  Con un poco de esfuerzo quizá podemos “visualizarnos” como esa viña del Señor. ¿Qué ha hecho en nosotros, que nos ha dado para poder dar frutos? ¿Qué frutos espera el Señor de nosotros?
ü  También nuestra familia, nuestra fraternidad, nuestro grupo de formación, es “viña del Señor”, ¿qué cuidados de Dios experimentamos en él? ¿qué frutos tratamos de dar?

      2.      En la familia, fraternidad...
ü  Después de leer el texto y sus comentarios podemos dialogar sobre lo que más nos ha sorprendido, lo que no entendemos, lo que más nos ha gustado…
ü  Descubriendo las imágenes y su relación con nuestra familia. Nuestra familia es “la viña del Señor”:
- ¿Qué ha plantado en ella? Lo nombramos.
- ¿En qué situaciones de peligro o difíciles nos ha “rodeado de una cerca”, nos ha defendido?
- ¿Cuál es el lagar de nuestra familia, el espacio donde se da el mejor vino?
ü  Terminamos rezando juntos:

Señor Dios, Padre nuestro: 
Tú nos preguntas hoy: 
¿Qué más hubiera podido hacer por ti?
Enséñanos y ayúdanos a responder con todo nuestro ser
a tu perdón y paciencia de cada día, 
a las riquezas de vida que nos trajo Jesús,
a las inspiraciones del Espíritu Santo, 
para que seamos un pueblo, una familia, que dé frutos eternos.
Danos la gracia de reconocer y valorar los dones que nos has dado,
de servir con ellos a los demás con obras de justicia animadas por el amor, 
de aprender a compartir como tú lo haces con nosotros.
Muéstranos tu misericordia
por medio de Jesucristo nuestro Señor. 
Amén 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Curso Bíblico: Domingo 28.09.2014




Los versículos que preceden a los del evangelio de hoy presentan a los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo preguntando a Jesús con qué autoridad predicaba y de quién había recibido esa autoridad. Pero Jesús no respondió a esa pregunta. En este texto es Jesús quien toma la iniciativa en el diálogo, para hacerles caer en la cuenta de que han rechazado el Reino que se les ha ofrecido y lo están acogiendo los pobres y pecadores.

Mateo 21, 28-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

Jesús se dirige a las autoridades máximas del judaísmo. En el Nuevo Testamento se nombran tres sumos sacerdotes: Anás, Caifás y Ananías, pero no sabemos si el evangelista, al hablar en plural, se refiere al sumo sacerdote que estaba en funciones aquel año y a sus predecesores o a quienes. Durante muchos años fue un cargo vitalicio, pero en tiempos de Jesús ya no lo era, sino que los sumos sacerdotes ejercían unos años, dependiendo de su comportamiento político y de la “mano izquierda” con la que presidían el sanedrín. Es decir, aunque este cargo implicaba tener la máxima autoridad religiosa, en realidad tenía muchas connotaciones políticas.

¿Qué os parece?

Con esta expresión se indica que Jesús exigió que escucharan atentamente, porque les estaba pidiendo su opinión.

Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña." Él le contestó: "No quiero." Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: "Voy, señor." Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?» Contestaron: «El primero.»

En esa sociedad patriarcal los padres organizaban y dirigían la vida de sus hijos, prácticamente hasta la muerte. El que los hijos hicieran la voluntad de los padres era el mayor honor que podía tener una familia, y conllevaba también el reconocimiento social. Por el contrario, desobedecer o negarse a cumplir la voluntad del padre (sobre todo si era un hecho público) era una humillación para los padres y una vergüenza social. También era habitual que los padres enviaran al campo a sus hijos y siervos, indicándoles el trabajo que debían realizar. La parábola recoge un hecho cotidiano de la vida del campo.

Jesús les dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis.»

Tanto los publicanos como las prostitutas eran los colectivos más rechazados y marginados en tiempos de Jesús. Además eran considerados pecadores públicos. El ejemplo que pone Jesús se convierte en un juicio durísimo contra las autoridades de su tiempo y en una explicación de por qué se había rodeado de gente marginal. Con su mirada misericordiosa, Jesús comprendió perfectamente la motivación que podía haber en aquellos hombres que se hicieron cobradores de impuestos para sacar adelante a su familia, aunque a los ojos de sus vecinos fueran considerados pecadores y traidores. O en el corazón de aquellas mujeres viudas o repudiadas que salían a los caminos para ejercer la prostitución. Cuando escucharon la predicación de Juan Bautista acogieron su invitación a la conversión. Sin embargo, los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo “ya estaban trabajando en la viña” de Yahvé, pero rechazaron la conversión que les ofreció Jesús y lo persiguieron hasta matarlo. También las primeras comunidades cristianas, a las que dirige su evangelio san Mateo, estaban llenas de hombres y mujeres pobres, pecadores y marginados que al oír la Buena Noticia vivieron un proceso de conversión y se bautizaron. ¡Estaban viviendo la voluntad del Padre! Seguro que estos oyentes entendieron muy bien la parábola. Además la parábola ayudaba a comprender por qué en las primeras comunidades había tanta gente que procedía de la marginación.
La pregunta que podemos hacernos ahora es si nuestras comunidades y nosotros hemos entendido el mensaje y hacemos los gestos de conversión apropiados.

PARA REFLEXIONAR:

     1.     Personalmente
ü  Después de leer y dejar que resuene en nosotros esta Palabra de Dios podemos contestar a las preguntas de Jesús, ¿Qué te parece? ¿Quién hizo la voluntad del Padre? Y plantearnos personalmente, ¿qué tipo de hijo soy yo? ¿Con qué personajes de la parábola me identifico más?

ü  De alguna forma somos “autoridad” como asociados y/o equipos animadores cristianos, ¿qué frutos de conversión estamos dando o nos sentimos llamados a dar?

      2.     En la familia, fraternidad…
Ü  Después de leer el texto y sus comentarios podemos dialogar sobre lo que más nos ha sorprendido, lo que no entendemos, lo que más nos ha gustado…

Ü  Como padres, parte del equipo local, provincial… nos podemos encontrar alguna vez actitudes parecidas en nuestros hijos, hermanos, fraternidades…, ¿cómo solemos reaccionar? ¿qué pistas nos da este evangelio?

Con ayuda de las Tic: 

  •          Fragmento de la película Jesús de Nazaret:


  • Narración libre y ampliada de la parábola con dibujos:


  •  Si queremos reflexionar sobre el aspecto concreto de decir la verdad, no ser hipócritas, podemos hacerlo con esta canción de Nico Montero. En ella insiste en que los hechos nos muestran como seguidores de Jesús. Solo ellos cambiarán el mundo:




Van diciendo a todos cual es la verdad,
Traicionan cuanto aman, por aparentar.
Juzgan y sentencian con facilidad,
Condenan al infierno a quien no piensa igual.

En nombre de Dios Padre, castigan sin cesar,
Corrompen y calumnian, traicionan la verdad,
SON: SEPULCROS BLANQUEADOS
A GOLPES DE PECHO
YO PINTO PARAÍSOS, TU PINTAS INFIERNOS (BIS)


No haced lo que os digan, y recordad
Que sólo por los hechos conoceréis,
Quienes son de veras los hijos de la paz,
Porque una fe sin obras es mentira y falsedad.
En nombre de Dios Padre...


Autoras:
Marifé Ramos (Doctora en Teología)
Hermana Guadalupe Labrador (Psicóloga y perteneciente a la congregación)

Encuentro Nacional AMAM-España

En esta ocasión compartimos la noticia del Encuentro Nacional que se va a celebrar en Madrid (España) este fin de semana. Están convocados asociados, grupos de formación y asesoras a vivir un fin de semana en fraternidad y a compartir experiencias que nos ayuden a seguir caminando.

Les deseamos que sean unos días enriquecedores en alegría, fraternidad y amor verdaderos.

Que el Señor y nuestra fundadora, la Beata Mª Ana Mogas Fontcuberta, les acompañen y abran sus corazones a esta experiencia.

De corazón nos unimos todos en oración por que esto sea así.

Equipo Animador General.

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