viernes, 13 de noviembre de 2015

Curso bíblico: Domingo 15.11.2015







Estamos ya en el penúltimo domingo del tiempo ordinario, es decir, dentro de dos domingos terminamos este
año litúrgico y empezamos el Adviento.

Llegar al final de algo es un buen momento para “descubrir” donde y como estamos, qué va a cambiar, a qué se nos llama ahora. Para ello es importante estar atentos, mirar con profundidad, descubrir el valor de los signos que vemos en nosotros y a nuestro alrededor. 
El evangelio de hoy nos habla de eso, de signos de algo nuevo, de señales de que algo termina… de esa segunda venida del Señor Jesús que hará posible ese mundo nuevo del que vislumbramos ya algunos signos, ¿estamos atentos o distraídos en miles de cosas? ¿Descubrimos su mensaje?

Marcos 13,24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo. 

Marcos reúne distintas señales para referirse a la segunda venida de Cristo. En el evangelio de hoy tenemos dos tipos de signos: los cósmicos y los tomados de la naturaleza. Los contemporáneos de Jesús creían que el firmamento era como una cúpula trasparente que sostenía el sol, la luna y las estrellas, la ruptura de este firmamento haría que el universo entero se tambaleara, “el sol se oscurecerá, la luna no brillará, las estrellas caerán…” Estas imágenes de destrucción del cosmos eran propias de la tradición de los profetas y del lenguaje apocalíptico. Entonces todos conocían y entendían su contenido religioso,  mientras que hoy, para nosotros, se asemejan a imágenes que presentan el cine y la literatura, sin contenido religioso.

Lo que para nosotros evoca terror, una imagen estremecedora del fin del mundo, incluso nos hace pensar en películas con efectos especiales para dar más miedo, en el contexto de las primeras comunidades cristianas lo que resalta es que Jesucristo (el Hijo del Hombre) se manifiesta con poder y gloria en medio de ese caos y de los tiempos nuevos. Su presencia anuncia el surgimiento de una nueva creación en la que hay un llamamiento universal, hacia los cuatro puntos cardinales (los cuatro vientos) y hasta los confines de la tierra.

Cuando se escribe este texto Jerusalén ya ha sido destruida, muchas comunidades cristianas se han dispersado por temor al martirio y este evangelio reavivó la esperanza de que la segunda venida de Cristo sería como un nuevo llamamiento y crearía una nueva comunidad. En la Biblia cada vez que hay una intervención extraordinaria de Dios nos está diciendo que la historia va a dar un giro profundo. Esta nueva comunidad ya no tiene su centro en el Templo de Jerusalén. El Señor es el centro de la comunidad. 

Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las hojas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre.»

Israel tenía muchas higueras y la gente estaba acostumbrada a observar los brotes con la esperanza de que llegaran pronto los frutos, porque los higos eran un alimento habitual para ellos. La evolución de la higuera depende de ritmo de las estaciones. Con este ejemplo tan significativo Jesús invita a la vigilancia por distintos motivos: 
     a.       Porque el ambiente en que rodeaba a los discípulos no facilitaba la vivencia de los valores que Jesús proponía.
      b.      Porque la tentación de tirar la toalla y volver a la vida anterior era muy fuerte.
      c.       Porque el estar continuamente alerta desgataba mucho y repetidas veces en el evangelio hay una llamada a mantenerse despiertos, vigilantes, alerta…
Hoy tenemos otro tipo de señales, como son: el calentamiento global, la contaminación atmosférica, la basura espacial, etc. Estas señales no nos evocan la segunda venida de Cristo pero si deberían hacernos caer en la cuenta de que la tierra ha sido puesta en nuestras manos y hacemos presente al Señor a través del cuidado de la naturaleza y contribuyendo al cuidado de la humanidad.  
En lugar de trabajar la imagen de Jesús que viene desde fuera con poder y majestad, puede ser más pedagógico trabajar la presencia de Jesús que habita en nuestro interior,  “está a la puerta” y nos invita a vivir vigilantes, atentos y esforzarnos para dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, etc. 

El evangelio en las TIC

          https://youtu.be/NUEIyqSJNL4 versión del texto paralelo de Mateo, con imágenes de la película. 3,30 minutos, pero se puede cortar al 1,23 porque a partir de ahí no corresponde al evangelio de este domingo, son los versículos siguientes.

PARA REFLEXIONAR.

      1.      Personalmente. 
  •      Podemos acoger esta Palabra de Dios con toda la profundidad que tiene, tratando de traducir a nuestra vida y nuestras experiencias cotidianas los signos de los que nos habla Marcos:
-        ¿A qué se nos pide estar atentos?
-        ¿Qué vigilancia nos recuerda el evangelio?
-        ¿Somos conscientes de las continuas “llegadas”  o de esa presencia continua del Señor en nosotros y entre nosotros?
-        ¿Cómo esperamos nuestro encuentro personal y definitivo con Él?


      2.      En la fraternidad, la familia, la parroquia...
  • Después de leer el texto y sus comentarios podemos dialogar sobre lo que más nos ha sorprendido, lo que no entendemos, lo que más nos ha gustado…
  • ¿Cómo asociados y en formación, padres y madres, a qué estamos atentos? ¿Por qué nos mantenemos en vilo? ¿En qué nos esforzamos?
  • ¿Qué situaciones de nuestro mundo son para nosotros signos de Dios? ¿A qué nos llaman?
  • ¿Cómo hablamos de esto con nuestros hijos, hermanos de fraternidad, compañeros de la parroquia...? ¿Cómo los ayudamos a descubrirlas?


Passagem para 2ª etapa em Fátima (Portugal).

Desde Fátima (Portugal) recebemos a notícia de duas passagens para segunda etapa, no dia 21 de novembro no percurso do Encontro que terá lugar nessa proboação neste fim-de-semana. A todas elas muitos parabéns e força no seguimento desta caminhada. Com os irmãos há ser muito máis fácil.


Desde Fátima (Portugal) recibimos la noticia de dos nuevos pasos a la segunda etapa, el próximo 21 de noviembre durante la celebración del Encuentro que tendrá lugar en este lugar este fin de semana. A todas ellas muchas felicidades y fuerza en el seguimiento de este camino. Con los hermanos será mucho más fácil.


viernes, 6 de noviembre de 2015

Curso bíblico: Domingo 08.11.2015

 





 

Esta misma mañana al ir a entrar al supermercado vi una señora muy mayor, bajita, delgadita, pelo blanco
que alargaba la mano hacia el africano, alto y fuerte que pedía limosna ofreciendo La Farola. Algo se disparó en mí, que ya iba dándole vueltas a este evangelio.
Mientras cerraba el paraguas oí la voz del africano que a su modo la decía: “Uste no necesidad de darme señora. Nosotros dos somos igual de pobres”. Ella le sonreía diciendo “Hijo si solo son diez céntimos”.
Me quedé parada, emocionada ante la escena. Me suscitó tantas preguntas y tanta admiración…
Podría muy bien ser la escena que nos narra el evangelio de Marcos este domingo, en otros lugares y con otros personajes, en el fondo tan iguales… Y es que la sencillez y a la vez la fuerza del evangelio es tal, que puede expresar muy bien la vida de cada uno de nosotros. Hoy nos sacude con su hondura para decirnos, ¿A quienes ves en la vida? ¿Qué valoras? ¿En qué consiste su religiosidad? ¿Cuál es tu apuesta, el corazón o las apariencias?... Si realmente queremos ser seguidores de Jesús nos abre un camino de confianza, gratuidad y generosidad sin límites. 

Marcos 12, 38-44

Marcos nos habla en su evangelio de que Jesús “sube a Jerusalén” con sus discípulos, como etapa final de su vida. En este camino los discípulos van vislumbrando lo que es para Jesús y la forma de vida que él quiere para sus seguidores.También observan como esta manera de hablar y vivir le lleva a un casi continuo enfrentamiento con los escribas y fariseos, como otras muchas veces hemos reflexionado. En este ambiente situamos el evangelio de hoy.

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: « ¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»

En muchos domingos hemos visto ya de varias formas, las discrepancias entre las actitudes de los “dirigentes religiosos” de Israel, maestros de la ley, escribas y fariseos y la de Jesús. En este texto queda muy claro el estilo der vida y las actitudes que rechaza Jesús, descrito en estos rasgos concretos: “pasearse con amplios ropajes” “que les hagan reverencias”, “ocupar los primeros puestos”… en definitiva el exhibir y presumir de su cumplimiento de la Ley. 

Pero un cumplimiento externo, de aquello que puede ser “visto por los hombres” para ser valorados por estos. Jesús desenmascara este falso proceder, esta falsa religiosidad, que no solo que se queda en las apariencias, sino que es el pretexto para aprovechase de los más débiles, los más pobres. Y dura y certeramente expresa que “recibirán una sentencia más rigurosa”. 

En primer lugar por su relación con Dios, “yo cumplo tu ley, yo ayuno, yo… y tú me tienes que dar la salvación” Relación más comercial que de fe y confianza. Podemos recordar la parábola del “fariseo y el publicano” (Lc 18:9-14) dicha para algunos “que se tenían a sí mismos por justos y menospreciaban a los otros”. En ella se nos dice claramente la actitud que quien es acogido por Dios.

En segundo lugar por su relación con los demás, a los que “miden y condenan”, de los que separan, creyéndose mejores que ellos… Esta actitud no crea comunidad, sino división. No nos hace hermanos, sino jueces duros de los demás, a los que desprecian por “no cumplidores”. En el fondo solo piensan en sí mismos y se aprovechan de los más débiles a los que deberían servir. 

Jesús en este texto no condena a los letrados, llama la atención de sus discípulos y de la gente sencilla, que puede dejarse deslumbrar por estas actitudes falsas y desorientarse.  Es una advertencia para la primera comunidad cristiana y para nosotros hoy. ¿No vemos muchas veces valorar actitudes hipócritas y falsas apariencias de religiosidad?  Y nosotros mismos ¿por qué nos dejamos deslumbrar? ¿Cuánto de mentalidad farisea tenemos aun? ¿Cuánta importancia le damos a las apariencias, a que no se descubran nuestros fallos…? ¿Cómo valoramos a los demás?

Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. 

Al terminar su enseñanza anterior Jesús se marcha al “atrio de la mujeres”. Allí estaba la “sala del tesoro”, en donde se recogían las limosnas para el culto. A lo largo de uno de sus muros había colocados trece cepillos, tipo embudos grandes en forma de bocina, que permitían echar las monedas desde lejos y escuchar “con orgullo” el sonido que hacían al caer en el metal. 


Nos llama la atención que dice el texto, se sentó a observar, sin duda en silencio, a los que iban “echando” su limosna. Observaba como muchos ricos echaban grandes cantidades, sin dejarse impresionar, pero se siente conmovido al ver como una pobre viuda echa dos reales. Es una viuda pobre, maltratada por la vida y las costumbres de la época, sin duda se dedicaba a pedir limosna y ha dado lo poco que ha obtenido.  

Las viudas son en este tiempo en Israel uno de los grupos de personas más pobres, junto con los huérfanos. Son mujeres, sin acceso a ningún trabajo remunerado. Generalmente las mujeres son alimentadas y cuidadas por sus padres, hasta que se casan y pasan a ser igualmente alimentadas y cuidadas por sus maridos, no siempre según sus necesidades, sino las del marido. Ser viuda era estar abocada a la muerte si no encontraba a “un señor” que se hiciese cargo de ella.  

En esta realidad, Marcos destaca como una viuda echa dos monedas de cobre, las más pequeñas que circulaban entonces, unos dos céntimos de euro, diríamos hoy.   Quizá a muchos de nosotros se nos ocurriría decirle a la viuda, “no hace falta que tú les des nada a los sacerdotes ellos tienen más que tú. Utilízalas para comer”. No es esta la irada ni la reacción de Jesús. 

Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Al verlo, conmovido, Jesús deja su observación para llamar la atención de los discípulos, no sea  que ellos, deslumbrados por las grandes cantidades no hayan visto a esta pobre viuda. 

El comienzo de esta enseñanza de Jesús, “os aseguro”, que muchas veces hemos oído traducido como “En verdad os digo”, indica que la frase que viene a continuación es muy importante. 

Jesús afirma tajantemente que ha echado más que nadie. Porque el valor de la ofrenda, es el que tienen para la mujer: son su única posibilidad de sobrevivir, de comprar lo esencial de su “sustento” (=lo que la sostiene con vida). Da lo que necesita vitalmente, no de lo que la sobra. Y lo hace con naturalidad, en silencio. Alejada de todo cálculo, deposita sus únicas monedas y en este acto deposita en Dios toda su confianza de vivir, expresando una auténtica religiosidad (frente a la falsa religiosidad que acaba de denunciar en los fariseos). Por encima de las monedas Jesús les invita a mirar su corazón. Un corazón que cree en un Dios que “es el primero en su vida. Que se cuidará de ella”. Por eso, en un acto de fe y confianza de hija pone su vida, sus pocos recursos para mantenerla, en manos de Dios. Es algo hondo, entre Dios y ella, no importa lo que  los demás vean o aplaudan. Su gesto nos descubre el corazón de la religión que Dios quiere: confianza absoluta en Él, gratuidad sorprendente, generosidad y solidaridad sin cálculos, sencillez, verdad…  

Jesús remarca el contrate entre las dos formas de vivir, la de los ricos que echan mucho y la de la viuda pobre, porque quiere que sus discípulos de entonces y de hoy, no olvidemos el gesto de esta mujer. Nos abre los ojos para ver dónde está la verdad. Nos invita a ser como la viuda, poniéndola como ejemplo de los auténticos seguidores y evangelizadores. Nos urge a tomar opciones, a dejarnos desenmascarar para que queden al descubierto las intenciones de nuestro corazón. 

 El lenguaje y el modo de narrarlo el evangelio es tan sencillo y tan transparente que nos hace sentirnos reflejados en unos o en la otra. 

¿Presumimos de nuestras acciones de “buenos cristianos”, de nuestras posibilidades y puestos, sintiéndonos superiores o mejores que los demás? ¿Sabemos ver a nuestro alrededor a tantos hombres y mujeres de fe sencilla y corazón generoso? ¿Nos dejamos interpelar por sus gestos? ¿Cómo los valoramos dentro de la Iglesia?
 
El evangelio en las TIC

https://youtu.be/hPN9LeRT80Y solo la primera parte con imágenes de la película 1,40 minutos
https://youtu.be/1Ww4yESRHsM  la segunda parte del evangelio, con el mismo estilo de imágenes.  1,28 minutos
https://youtu.be/rVdv69Ud_P8 texto entero del evangelio. 2,02 minutos
https://youtu.be/DYQ3UO0Q3Ag “Aquí está mi ofrenda” canción de Cyntia Obeso, cantado por niños. 0, 40 minutos. Apropiada para los más pequeños
https://youtu.be/5dbWJBHZ428 “Cuando el pobre nada tiene y aun reparte” Canción de Ricardo Martínez, muy adecuada para la oración. 
https://youtu.be/PLbQBNIfZvs?list=RDPLbQBNIfZvs “Todo es de todos” de Luis Guitarra para hablar de la limosna desde otra clave.
https://youtu.be/joAGlgel7ds “Está claro que no podríamos ser agua” de Maldita Nerea. Nos da posibilidades de leer algunos mensajes de este evangelio desde otro lenguaje, que puede calar en los adolescentes. 4,25 minutos
https://youtu.be/GzFJdXb-9TQ Se generoso, canción niños 

PARA REFLEXIONAR.

       1.      Personalmente
-          Este domingo, para dejar que el evangelio “cale” en nuestro interior, te sugerimos que lo leas con calma y lo acojas en silencio. Más que ir contestando las preguntas, que a lo mejor lo has ido haciendo mientras lo leías, déjate llevar por aquello que te ha conmovido, que ha hecho que algo se mueva dentro de ti. 
-           Y después ora pidiéndole al Señor lo que creas que más necesitas en este momento.

       2.      En la fraternidad, familia, parroquia...
-        Después de leer el texto y sus comentarios podemos dialogar sobre lo que más nos ha sorprendido, lo que no entendemos, lo que más nos ha gustado…
-         ¿Cómo es la religiosidad de nuestra familia? ¿Cómo y para qué motivamos a nuestros hijos?
-        Parándonos en la “limosna”, o en la solidaridad que vivimos como fraternidad, familia, ¿en qué la concretamos? ¿Qué están viviendo y aprendiendo nuestros hijos de nosotros?
-        Con la canción “Cuando el pobre nada tiene y aun reparte” podemos hacer nuestra oración final.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Curso bíblico: Domingo 01.11.2015



Celebramos hoy el día de Todos los Santos, de aquellas personas a las que en la Iglesia proclamamos “felices”, “dichosos”, “bienaventurados”…

Y, en esta fiesta, el evangelio de las Bienaventuranzas, nos da pistas para entender cómo vivieron, en qué se parecen a Jesús, como concretaron en su vida el amor a los hermanos y la confianza en Dios.
Las bienaventuranzas no podemos leerlas todas seguidas, como un programa de vida, o algo a cumplir. Son el horizonte, la meta. Tenemos que acercarnos a cada una de ella, y quizá solo a su primera parte, como a realidades y experiencias, propias unas veces y que vemos en otras personas en muchas ocasiones.Como pistas por las que avanzamos hasta vivir en esa “dinámica” del Reino, que tantas veces choca con otras dinámicas y formas de vivir que nosotros mismos tenemos.
Vamos a dejarnos sorprender por el evangelio de esta fiesta  y a descubrirnos “agraciados” y “agraciadas”, al escuchar esta Palabra y dejar que se nos grabe en lo más hondo, hasta que llegue a transformarnos.




Mateo 5,1-12

Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron.

En tiempos de Jesús creían que Dios habitaba en lo alto del firmamento y desde allí “bajaba” a encontrarse con la gente, especialmente en lo alto de los montes (por ejemplo, en el Sinaí) por eso “subir al monte” es una manera de decirnos que va a un lugar que facilita el encuentro con Dios.
También en ese tiempo los maestros se sentaban para enseñar, y los discípulos se situaban alrededor para escuchar atentamente y aprender. Mateo son sitúa a Jesús como un Maestro que va a enseñar algo importante sobre Dios a sus discípulos. 

Teniendo en cuenta que el texto de hoy es difícil y que intentamos ayudar a quienes explican el evangelio en el colegio o en la catequesis, vamos a sugerir algunas orientaciones de tipo pedagógico:
·   Como la palabra “bienaventurado” no se usa en el lenguaje coloquial, y menos en el de los más pequeños,  es necesario buscar un sinónimo apropiado: feliz, afortunado, contento, dichoso, alegres, satisfecho…  Lo contrario sería: desgraciado, infeliz…
·       No hablemos de cada una de las bienaventuranzas por separado,  porque todas ellas recogen la Buena Noticia de Jesús, son aspectos complementarios de su predicación. Es mejor utilizar la imagen de una autopista que tiene ocho carriles, y al avanzar hacia la meta vamos pasando de un carril a otro, eligiendo el más apropiado  en cada situación.  Es decir,  Jesús nos invita a trabajar por la justicia, pero no de cualquier modo, sino con el corazón lleno de misericordia. Nos invita a tener el corazón limpio, transparente, sin doblez, y a trabajar con ese corazón por la paz. Y así sucesivamente.
·       En el Antiguo Testamente se habla muchas veces de las características de las personas bienaventuradas, ya sea utilizando esta palabra o alguno de sus sinónimos: “Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos ni va por el camino de los descarriados” (Salmo 1, 1). Este tema estaba presente entre los creyentes judíos y lo consideraban importante. Del mismo modo que actualmente hablamos bastante sobre el hecho de tener suerte en la vida.
·    San Lucas habla sólo de cuatro bienaventuranzas (6, 20-23) y cuatro imprecaciones o avisos que comienzan por “¡Ay de vosotros…!”
·      San Mateo nos ofrece un bloque de ocho bienaventuranzas que empieza y acaba con la misma expresión: poseer el Reino de los Cielos. Las ocho tienen también en común que se dirigen a “ellos”. Sin embargo la novena bienaventuranza se dirige a “vosotros”; es más concreta, indica mayor cercanía; es el modo de dirigirse san Mateo a los miembros de la comunidad que están viviendo esas situaciones.

Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

¿A qué justicia se refieren las bienaventuranzas? En tiempos de Jesús esta palabra se entendía como un conjunto de acciones, sobre todo dar limosna, orar y ayudar; se creía que quien los realizaba conseguía la salvación. Se llegó a cierto “exhibicionismo”.  Jesús denunció a quienes ayunaban, se cubrían de ceniza y se mostraban así públicamente contratando a personas que tocaran la trompeta a su paso para no pasar desapercibidos. Nos recordó muchas veces que lo que salva no es ese tipo de justicia, sino acoger y vivir la voluntad de Dios. En este texto la palabra justicia es sinónimo de vivir la voluntad de Dios, que Jesús concretó en amar al prójimo como a nosotros mismos y cómo Él lo ama.

Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»

En tiempos de persecución  esta bienaventuranza despertaba esperanza, sobre todo fijándonos en las palabras “cuando os persigan por mi causa…”

¿Cómo podemos vivir a diario las bienaventuranzas? Anclando experiencias, es decir, cada vez que tengamos experiencia de estar viviendo una de esas actitudes que nos dice Jesús conviene que nos paremos y tomemos conciencia de ella, respiremos profundamente y dejemos que se nos grabe en lo más hondo. Vivir las bienaventuranzas es el horizonte, la meta, y puede parecernos demasiado lejana. Pero ser conscientes cada día de la cantidad de experiencias de bienaventuranza que vivimos es posible y nos ayuda darnos cuenta de cómo caminamos hacia la meta y a qué paso.

¿Quiénes han sido capaces de vivirlas? Es imprescindible presentar la vida de gente concreta, cercana (del colegio, familia, barrio, parroquia…) que  han destacado por su dulzura, por estar llenos de paz, por trabajar por la justicia, sin mentiras ni dobleces.

El evangelio en las TIC

https://youtu.be/QSjfnAyObRY Narración del evangelio con dibujos 1, 32 minutos
https://youtu.be/WeFZzzfCsFw texto del evangelio, leído por niños, con dibujos que pueden ayudar a personalizarlo. 2, 43 minutos
https://youtu.be/bGyzJGeEW1g bienaventuranzas, video de la película de Jesús de Nazaret, 2,06 minutos.
https://youtu.be/oBwyDgHtLck texto un poco libre pero adecuado para los niños. 1, 30 minutos.
https://youtu.be/T-DlMhpspSs Canción con el texto de las Bienaventuranzas de Ofelia González con dibujos de Fano. 4, 40 minutos.
https://youtu.be/-y_LCeVVMnw Canción del grupo Kairoi, sobre las Bienaventuranzas. Buena pero sin imágenes… se le podrían poner como actividad de clase. 
https://youtu.be/uXAJljYCyqQ “Alégrense, preocúpense” de Luis Guitarra,  también otras bienaventuranzas, que podrían ser traducción de hoy. 
https://youtu.be/uipJQbZnpEY?list=RDuipJQbZnpEY“Los favoritos de Dios” de Luis Guitarra, también muy buena, si no se ha trabajado ya con otro evangelio

PARA REFLEXIONAR

1.      Personalmente
-   Para acoger el evangelio de este domingo y abrirnos a su mensaje, puede ayudarnos el contemplar las vidas de algún santo o santa y descubrir en ella alguno de estos rasgos, ese distintivo que los llevó a ser felices, siendo pobres que confían en Dios, personas que viven en paz y pacifican, o de las que luchan por defender la justicia… Dejando que su manera concreta de ser y actuar nos sorprenda y conmueva. ¿Cómo han sido capaces de vivirlas?

-    ¿Cómo podemos vivir a diario las bienaventuranzas? ¿Qué experiencias de nuestra vida de fraternidad nos hacen conscientes de que podemos avanzar en ellas? ¿Cómo se las podemos presentar a nuestros hermanos y compañeros?

2.      En la fraternidad, la familia…
- Después de leer el texto y sus comentarios podemos dialogar sobre lo que más nos ha sorprendido, lo que no entendemos, lo que más nos ha gustado…

-  Hay dos aspectos que podemos plantearnos, ¿cómo podemos vivir las bienaventuranzas como asociados y cómo hacer para que en nuestra familia, nuestros jóvenes descubran esta “otra forma” de ser felices.

-  Podemos terminar reflexionando y orando con una de las canciones propuestas.

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